Opinión
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Subdirector Editorial - Sergio Guillén Fernández
Director General - Eduardo Sánchez Mací­as
Lunes 23 de Octubre, 2017

Panoramas de Reflexión

Luis Humberto

 

¿Mayor o viejo?

 

            “Mayor es quien tiene mucha edad, viejo es quien perdió la jovialidad. La edad causa la degeneración de las células, la vejez produce el deterioro del espíritu, Eres mayor cuando te preguntas, ¿vale la pena?; eres viejo cuando “sin pensar” respondes que no. Eres mayor cuando sueñas; eres viejo cuando apenas consigues dormir. Eres mayor cuando todavía aprendes, eres viejo cuando ya no sueñas, Eres mayor cuando consigues hacer ejercicios; eres viejo cuando pasas la mayor parte de tu tiempo sentado o acostado. Eres mayor cuando el día de hoy es el primero del resto de tu vida; eres viejo cuando todos los días parecen ser el último de tu larga vida. Eres mayor cuando tu agenda tiene proyectos y obligaciones para cumplir mañana, pasado o la semana que viene; eres viejo cuando tu agenda está en blanco y solo vives pensando en el ayer. El mayor lleva una vida activa, llena de proyectos y plena de esperanzas. Para él, el tiempo pasa más rápido, y la vejez nunca llega. Para el viejo, sus horas se arrastran, destruidas de todo sentido. Las arrugas del mayor son más bonitas, porque fueron marcadas por la sonrisa. Las arrugas del viejo son feas, porque fueron marcadas por la amargura. El mayor trata de renovarse cada día que comienza; el viejo se detiene a pensar que ese puede ser el último de sus días y se deprime, porque mientras el mayor pone la vista en el horizonte, donde sale el sol e ilumina sus esperanzas, el viejo siente que tiene cataratas que miran las sombras del ayer. E1 mayor lucha lo que le resta de vida; el viejo sufre lo que le falta hasta la muerte. El mayor tiene planes; el viejo tiene nostalgias. En definitiva, el mayor y el viejo pueden tener la misma edad en el calendario, pero edades diferentes en el corazón. Vive una larga vida como mayor, pero nunca te pongas viejo. ¡Que todos vivan una larga vida y nunca lleguen a ser “viejos” y el que esta viejo, que aprenda a disfrutar como “mayor”, cada minuto de su día!”.

 

            Hace unos días recibí este correo electrónico de alguno de mis buenos amigos, no recuerdo cuál, pero cuyo montaje y edición en la presentación pertenecen a Arturo Valencia Carmona. Una reflexión de contenido amplio y sustancioso que me puso a considerar algunos aspectos que a menudo nos suceden en el cotidiano andar de nuestra agitada vida. Considero al respecto que la mayoría tenemos esperanzas, proyectos, planes, sueños, metas, aspiraciones; pero a un grupo más reducido de personas le falta actitud, renovación, cualidad, ingenio, motivación para continuar luchando en este mundo cargado de falsedad e intrigas. Sentirse joven o viejo también es una cuestión de actitud. No pierda la jovialidad, el entusiasmo, el optimismo, la vivacidad, el sorprendente placer de dar más que recibir; la presteza y alegría del ánimo para hacer algo que beneficie a los demás y a usted mismo, convirtiendo esa alacridad en una verdadera disposición de servir a los demás sin servirse de ellos.

 

            La vida es bella y cuando ande volando bajo y caiga en un profundo bache, haga lo que el burro, apisone bien la tierra que le caiga, que representan los innumerables problemas que afrontamos en la vida, y úselos como escalones hasta salir del hoyo en que se encuentre. Procure ser y sentirse siempre joven, una persona mayor, no vieja ni acabada. ¿No lo cree usted así amigo lector? Piénselo un poco. Que tenga un buen día.

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