Opinión
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Lunes 16 de Enero, 2017

En la Mira

Héctor Estrada

La traición de Manuel Velasco a la base trabajadora

 

A traición, de la forma más cobarde y desleal, el gobierno de Manuel Velasco Coello recibió a centenas de trabajadores estatales de las vacaciones decembrinas con la noticia de que serán despedidos, removidos o liquidados (sin justificación) de sus fuentes de trabajo donde han laborado por, incluso, más de siete o diez años de su vida.

Desde el viernes pesado los titulares de las dependencias elegidas para los recortes de personal y presupuestales desfilaron por la Torre Chiapas donde se les informó de la abrupta decisión gubernamental y pidió la mayor de las secrecías a fin de evitar alguna reacción prematura por parte de la base laboral.

El plan de reajustes, que dejaría a varias cabezas de familia fuera de nómina estatal, fue operado y consumado por el presidente de la Mesa Directiva de Congreso de Chiapas, Eduardo Ramírez Aguilar, durante la media noche del 31 de diciembre, con la misma discreción cobarde que se orquestó desde Casa de Gobierno y Torre Chiapas.

A los trabajadores se les permitió salir de vacaciones, ignorando que al regresar ya no habría fuente de ingresos. No se les dio oportunidad de prepararse para la crisis que se avecinaba. Se encontraron este lunes con dependencias cerradas, relojes checadores desinstalados o esperas prolongadas para ser notificados finalmente de su liquidación laboral.

Aunque las autoridades responsables no se han pronunciado oficialmente ni dado cifras exactas, hay quienes se atreven a hablar de más de seis mil empleados en listas del recorte laboral. Se trata de dependencias como el Instituto de Población y Ciudades Rurales, Banchiapas, Secretaría de Obra Pública y Comunicaciones, Secretaría de la Función Pública y Secretaría para el Desarrollo y Empoderamiento de las Mujeres, entre otras.

Si de por sí la situación es alarmante, resulta aún más grave que los despidos no respondieron a lógica de productividad o calidad. Se ha dando de baja, sin justificación, a personal que no tenía incidencias laborales negativas o antecedentes de mal desempeño, muchos con más de siete o 10 años de antigüedad.

De acuerdo al plan gubernamental, las notificaciones de bajas nominales comenzarán a oficializarse en mayor número durante los siguientes días, a partir de este martes. Se trata sin duda de una de las peores crisis laborales que ha enfrentado Chiapas desde hace varias décadas, en medio de una crisis económica a nivel nacional que tiene al país en medio de protestas y descontento generalizado.

Y es que, pese a que en Chiapas hoy centenas de trabajadores atraviesan horas de esa zozobra que implica poder perder su trabajo, el oportunismo de Manuel Velasco salió a los medios de comunicación para “indignarse” por desproporcionado incremento a los combustibles que, por cierto, son resultado de una reforma energética que él tanto aplaudió y respaldó en eventos públicos o comunicados oficiales.

No cabe duda que los gobiernos de Enrique Peña Nieto y Manuel Velasco enfrentan aún peores momentos que los ya vividos. Son administraciones gubernamentales en evidente agonía, con el “tiro de gracia” en plena ejecución.  El PRI y el PVEM han fracasado y en las próximas contiendas electorales deberán pagar las facturas correspondientes por el deplorable desempeño que hoy tiene a las familias mexicanas muy golpeadas.

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