Tlapacoyan
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Domingo 19 de Agosto, 2018

Teziutlán cabeza de cuenca; erosión, cantidad y calidad del agua (2)

(Tercera parte)

José Luis Herrera Téllez

Los lugares que carecen de instalaciones de saneamiento apropiadas favorecen la rápida propagación de estas enfermedades debido a que las heces expuestas a cielo abierto contienen organismos infecciosos que contaminan el agua y los alimentos. La mayoría de estas enfermedades se pueden prevenir con la mejora del saneamiento público, la provisión de agua limpia y medidas de higiene como lavarse las manos después de ir al baño o antes de preparar la comida. La construcción de letrinas sanitarias y el tratamiento de las aguas servidas para permitir la biodegradación de los desechos humanos ayudarán a contener las enfermedades causadas por la contaminación. La falta de agua adecuada para el consumo, es una fuente directa de enfermedades, por lo que para proteger la salud no basta con tener agua. La capacidad del agua para transmitir enfermedades depende de su calidad microbiológica. Las enfermedades pueden ser causadas por virus, bacterias o protozoarios. Las bacterias patógenas que contaminan el agua y causan enfermedades se encuentran en las excretas de los seres humanos y de los animales de sangre caliente (mascotas, ganado y animales silvestres). Pueden transmitirse a través del agua, de los alimentos, de persona a persona y de animales a seres humanos. Las bacterias que más afectan la salud pública son Vibrio cholerae, causante del cólera; Escherichia coli, Campylobacter jejuni y Yersinia enterocolitica, causantes de gastroenteritis agudas y diarreicas; Salmonella typhi, que produce fiebres tifoideas y paratifoideas; y Shigella, causante de disentería. Estas bacterias llegan a los cursos de agua a través de las descargas de aguas residuales sin tratar o con tratamiento deficiente, del drenaje de lluvias, de las descargas provenientes de plantas de procesamiento de carne de ganado y aves, y de escorrentías que pasan por los corrales de ganado. En las zonas rurales, la práctica de la defecación a campo abierto también constituye una fuente de contaminación de las aguas superficiales. Las bacterias patógenas representan un serio riesgo para la salud pública y es prioritario eliminarlas del agua de consumo humano, debido a que su ingestión podría ocasionar una epidemia con graves consecuencias para la salud de la población. La cuarta parte de la población mundial no tiene acceso al agua potable. Más de la mitad de la humanidad carece de un saneamiento adecuado del agua. La mala calidad del agua, la falta de higiene y la contaminación ambiental figuran entre las principales causas de epidemias, enfermedades intestinales y muerte. Con el crecimiento de las ciudades, los pobladores comenzaron a utilizar los ríos, junto a los cuales habían vivido, no sólo para abastecerse de agua y alimento, sino también para deshacerse de los desperdicios domésticos. También las industrias vaciaron sus residuos en los ríos aumentando la contaminación del agua y el peligro para la salud. Se puede tomar como ejemplo la descarga de arsénico en las aguas. La intoxicación por el consumo de aguas contaminadas con arsénico provoca alteraciones cardíacas y vasculares, alteraciones neurológicas, lesiones hepáticas y renales, repercusiones en el aparato respiratorio y lesiones cutáneas que avanzan progresivamente hasta la neoplasia.

Conclusiones

En cuatro municipios: Teziutlán, Atzalan, Martínez de la Torre y Tlapacoyan cuyos territorios están inmersos dentro de la cuenca del Nautla tienen destinado a uso forestal solamente el 29.36, 6.56 y 3.88% del total de la superficie del municipio respectivamente (CONAFOR, 2014). Los cambios en la estructura y composición de la cobertura vegetal, los procesos de degradación de suelos o el sellamiento de la superficie por urbanización, alteran irremediablemente las condiciones de infiltración, escurrimiento, percolación y evapotranspiración del agua (Cotler, et.al. 2010).

Considerando lo especificado por UNESCO (2010), la vegetación puede reducir la erosión dependiendo de la altura y la continuidad de la copa de los árboles, así como la continuidad de la cobertura superficial (pastos, hierbas y arbustos); las acículas de las pináceas tienen la capacidad de desintegrar las gotas de lluvia, minimizando el poder erosivo de estas, mientras que otro tipo de hojas lobuladas, típicas de especies arbóreas latifoliadas, actúan como microcuencas formando gotas de mayor tamaño y consecuentemente ocasionan mayor erosión al impactar el suelo.

Otro aspecto importante en el estudio es la geología de la cuenca. Esta cuenca se localiza en el límite oriental del Eje neovolcánico, clasificada geológicamente como una unidad vulcano sedimentaria, ya que los procesos sedimentarios asociados a la actividad volcánica fueron simultáneos al desarrollo de la cuenca. La sobreexposición de esta cubierta volcánica cenozoica hace que sean menos claros los dominios estratigráficamente inferiores, sin embargo, la unidad geológica subyacente es una secuencia de rocas sedimentarias marinas predominantemente calcáreas y corresponden a este tiempo geológico. El comportamiento insular que provoca la bifurcación y trifurcación se hace más frecuente a partir de las grandes avenidas como la ocurrida en el año 1999. Las áreas arboladas en las márgenes del río contribuyen a disminuir el fenómeno erosivo propiciando la conservación de la capa orgánica de suelo y sus estratos inferiores. Sin embargo, la medida más efectiva para disminuir los efectos de este fenómeno consiste en conservar las áreas arboladas ya existentes en la cuenca alta y reforestar aquellas zonas que presenten erosión, así como proveer vegetación arbolada en las áreas de recarga de las fuentes acuíferas.

Literatura Citada

Cotler H., Garrido A., Bunge V. y Cuevas M.L. 2010. Las cuencas hidrográficas de México: Priorización y toma de decisiones. En: Las cuancas hidrográficas de México: diagnóstico y priorización (H. Cotler, Ed.). Instituto nacional de Ecología-Fundación Gonzalo Río Arronte I.A.P. México, D.F. México. Pp.210-215. Gaceta Oficial del Estado de Veracruz. 2004. Decreto por el que se expide el programa de ordenamiento ecológico regional que regula y reglamenta el desarrollo de la Región denominada Cuenca del Río Bobos. Núm. 111 del 3 de Junio de 2004. 5 p. Pereyra, D., Pérez J.A. y Salas R. 2010. Hidrología de superficie y precipitaciones intensas 2005 en el estado de Veracruz. Universidad Veracruzana, Consejo Veracruzano de Ciencia y Tecnología. Secretaría de Recursos Hidráulicos. 1969. Boletín Hidrológico Núm. 42. RH 27. Tomo I. 115 p. SEMARNAT-CONAFOR. 2014. Inventario Estatal Forestal y de Suelos. Veracruz de Ignacio de la Llave. México. 212 p. Suárez, D.J. 2001. Control de erosión en zonas tropicales. Instituto de Investigación sobre erosión y deslizamientos. Colombia. 545 p. Quiroz, A. C. 2013. Simulación del escurrimiento de la cuenca del Río Nautla, México usando el modelo HEC-HMS. Tesis de Licenciatura. Universidad Veracruzana. México. UNESCO, 2010. Procesos de erosión-sedimentación en cauces y cuencas. Documentos técnicos del PHI-LAC, No. 22.

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